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domingo, 7 de agosto de 2016

LA ESPERANZA SE QUEDÓ ENCERRADA EN LA CAJA DE PANDORA

PROMETEO NOS CONSIGUIÓ EL FUEGO






Atlante era hermano de Prometeo y se puso en contra de Zeus. Era el padre de las Pléyades, las Híades y las Hespérides .Zeus le condenó a sostener el Cielo sobre sus espaldas durante toda la eternidad porque se enfrentó a los dioses del Olimpo.
Prometeo era más juicioso que su hermano Atlante y prefirió luchar al lado de Zeus, convenciendo a su hermano Epimeteo que hiciese lo mismo.
Prometeo era muy sabio y tenía a su favor a Atenea, quien naciendo de la cabeza de Zeus, le enseñó la arquitectura, la astronomía, las matemáticas,  la navegación, la medicina y otras artes útiles que nos transmitió a la humanidad.
Zeus, que decide extirpar a toda la raza humana, celoso de sus aptitudes y facultades, la perdona porque Prometeo se lo pide.
Prometeo engaña a Zeus al repartir las partes de un toro sacrificado, entregando la peor parte a los dioses para favorecer a la raza humana. Zeus, se enfada y dice: Que coman carne cruda!. Fue entonces cuando, ayudado por Atenea, entra en el Olimpo y roba el fuego para los hombres.







MITO DE PANDORA. LA RUINA DEL HOMBRE. Hesiodo. " Los trabajos y los días ". 

Los dioses tienen oculta la Vida  a los hombres ; si no, fácilmente trabajarías en un solo día lo bastante para tener hacienda por todo el año, sin necesidad de proseguir la faena. Pronto colgarías el timón bajo el humo, y se acabarían trabajos de bueyes y mulos incansables .
Mas Zeus ocultó la Vida—irritado en su corazón—ya que le había chasqueado Prometeo, el de ingenio sutil . De ahí el porqué comenzó a maquinar contra los hombres tristes pesares, y ocultoles el fuego. Pero de nuevo el valiente hijo de Japeto en honda férula  se lo robó al prudente Zeus, para dárselo a los hombres, engañando así al dios  que se goza en el rayo.
Y enfurecido, le dijo Zeus que amontona nubes :
"¡Hijo de Japeto, que a todos superas en astucias, te alegras de haber robado el fuego, burlando mis designios! ¡ Gran azote para ti, y para los hombres venideros! ¡ A ellos, yo, en lugar del fuego, les daré un mal, con el que todos se gocen de corazón, abrazando a la vez su propia ruina!
Así dijo, y rompió a reír el padre de hombres y dioses ; ordenó a Hefesto  que al punto mezclase tierra y agua, le infundiera voz y fuerza de un ser humano y formase, parecido a las diosas inmortales, un hermoso y adorable cuerpo de virgen. Mandó después que Atenea  la instruyese en sus labores, en el tejido de primorosas telas; y que la dorada
Afrodita  circundase de gracia su frente, imprimiéndole el doloroso deseo y las ansias que devoran los miembros. A Hermes —mensajero matador de Argos — encargó que le infundiese espíritu de perra y corazón ladino.






Dijo así, y todos obedecieron al soberano Zeus, hijo de Crono. Al punto el famoso cojo modeló con tierra la forma de una casta virgen, según los dictados del Cronida. La diosa ojiglauca Atenea le ciñó la cintura y completó su adorno. Alrededor de su cuello, las Gracias divinas  y la augusta Persuasión  pusieron collares de oro. Y en torno a ella, las Horas de lindos bucles  dispusieron guirnaldas con florecillas primaverales. Fue Palas Atenea,
la que le ajustó al cuerpo todo el aderezo.

El mensajero Argifonte  forjó en su pecho mentiras, palabras falaces y un corazón ladino, cumpliendo el designio de Zeus, que truena sordamente. Por último, el heraldo de dioses la dotó de la palabra, y dio a esta mujer el nombre de
Pandora , porque todos los moradores de las mansiones olímpicas obsequiaron con tal regalo, procurando la ruina a los hombres que de pan se alimentan .
Una vez hubo concluido el señuelo fatal, irremediable, el Padre envió en busca de Epimeteo , al ilustre Matador de Argos—con el regalo de los dioses—, sí, al veloz mensajero. No pensó Epimeteo en lo que Prometeo le había
avisado: nunca aceptar obsequio de Zeus Olímpico; devolverlo en cambio a su origen, para evitar así un mal a los mortales. Mas él después de aceptarlo, cuando ya tenía el mal consigo, lo advirtió.
Y es que otrora vivía en la tierra el género humano, lejos y libres de males, libres  de la dura fatiga y de enfermedades dolorosas que dan a los hombres la Muerte —pues los hombres envejecen pronto en la desdicha .
Pero la mujer, quitando del vaso la gran tapadera, los esparció , y maquinó para los hombres tristes congojas. Sola, allí dentro quedaba la Esperanza , en indestructible mansión, bajo los bordes del vaso—y no voló fuera: antes le puso Pandora la tapa, según designios del egidíforo Zeus , el que nubes reúne. Con lo que son incontables las penas
que vagan entre los hombres: pues llena está la tierra de males, llena la mar. Morbos caen sobre los hombres, de día, o les visitan sin más, en la noche, llevando el dolor a los mortales—en silencio, que les quitó la voz el prudente Zeus.
 Así no hay modo de esquivar el pensamiento del dios .

Este texto, te hace reflexionar sobre la espera y la Esperanza. Un bien o un mal. Es una desdicha que quedó atrapada en esa jarra, en esa caja? Qué había dentro de esa jarra? Bienes o Males? La Esperanza no es una acción, es todo lo contrario, es un dejar de hacer. Nuestra voluntad desaparece para entregarla a la Esperanza, esperando que lo resuelva.
Pero, es un engaño más, no se va a resolver. Puede durar toda una eternidad y se transformará en Olvido. Hoy, reflexiono sobre ello debido a circunstancias donde las respuestas son " No nos queda más que esperar". 
Prefiero las decisiones de Prometeo, que roba el fuego, el fuego es acción. No quiero el Olvido, no lo quiero para nadie.Nuestra memoria son esas estrellas que observamos, todos nosotros estaremos allí algún día, iluminando nuestras noches e iluminando a los que nos acompañaron en este viaje.


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