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jueves, 5 de junio de 2014

EL SIGNO DE LEO Y EL LEÓN.

EL REY DE LA SELVA DEFIENDE SU TERRITORIO MAJESTUOSO





Es un signo de fuego, fijo, masculino, caliente y seco. Es individualista, pero no tanto como Aries, porque necesita emitir esa gran energía a los demás. Es majestuoso, de la realeza, pero sin tiranía. Solo tenemos que contemplar sus andares; su manera de estar y de ser no pasa desapercibida.

El león es el segundo felino viviente más grande, el primero es el tigre. Tiene unas extremidades potentes, una fuerte mandíbula y unos dientes caninos de ocho centímetros. Puede matar grandes presas.
Los machos y las hembras tienen un aspecto diferente, la densa melena del macho no la tiene la hembra, ya que la que caza es ella y esa melena la perjudicaría. El color del pelaje es rubio, pero se va oscureciendo a medida que envejecen.

La presencia del León macho impone por su gran melena, él defiende su territorio y la manada, que se compone de varias hembras, con sus cachorros. Su melena es única  y es uno de los rasgos más característicos de la especie. Causa gran intimidación, lo que le ayuda en los combates contra otros leones y contra las hienas, su principal enemigo.

Los ejemplares con una melena más oscura pueden tener una vida reproductiva más larga y una mayor proporción de supervivencia de las crías, aunque sufren en los meses más calurosos del año.En los grupos dominados por una coalición de dos o tres machos, es posible que las leonas tiendan a querer aparearse más con los leones que tienen una melena más densa.

El rey es como el Héroe: un padre, un sabio, un arquetipo de perfección humana, un estado de consciencia que moviliza todas sus energías espirituales para realizarse. Esta imagen puede pervertirse y convertirse en tirano, expresión de una voluntad de poder mal controlada, de un ego excesivamente masculino. El rey siempre jugó un papel de mediador entre el cielo y la tierra, tiene la aprobación de los dioses, el poder de reinar que se define por el gesto afirmativo que indica el asentimiento divino.

 El corazón y el León son los apelativos del famoso rey Ricardo, el llamado corazón de León, que resulta de lo más sugerente. Para los egipcios, la consciencia estaba situada en el corazón, por eso era la única víscera que dejaban en el interior de la momia. Este es un signo que se vincula al narcisismo, y especialmente muy sensible a las heridas de autoestima de la infancia; y también por ello a la obsesiva búsqueda del reconocimiento de los demás. Pero implica también la necesidad de renunciar a esta búsqueda una vez satisfecha. Aquí se plantea la necesidad de reconocimiento, la aprobación del padre, el físico y especialmente el espiritual. Si no mantiene la autoestima alta, se sentirá que muere.

Leo es el más teatral de los tres signos de fuego. Si Aries persigue un ideal, y Sagitario lo abandera, Leo lo encarna. Este signo observa a su colectivo y aquello que se valore y admire en él, lo encarnará, dramatizándose constantemente, y siendo totalmente vulnerable a la adulación. Pero esto omite por completo la tremenda riqueza del signo.

 Leo o el Sol debe ser espontáneo como un niño, y el niño escucha a la divinidad, si la sociedad lo deja en paz. La conciencia de Leo es predominantemente autoconsciente, por lo tanto, controla y por eso no puede ser influido. Se caracterizará por la liberación personal del control externo. Sabe innatamente que es el rey de sí mismo, el regente de su propia vida y por eso ningún planeta está exaltado en él, ni cae.

 Así se presenta: Yo soy Ése y Ése soy Yo.

Las leonas realizan la mayor parte de la caza de su manada, siendo más pequeñas, veloces y ágiles que los machos, además de no poseer la voluminosa y visible melena, que causa un exceso de calor durante los esfuerzos físicos. Actúan como un grupo coordinado para aumentar el éxito de sus cacerías. Sin embargo, los machos tienen una tendencia a dominar la caza una vez que las leonas han atrapado la presa (de hecho, suelen compartir más la caza con los cachorros que con las leonas) y raramente comparten aquello que han cazado ellos mismos. Las presas más pequeñas son consumidas en el lugar donde se las ha cazado, de forma que son compartidas entre los cazadores; cuando la presa es más grande, a menudo se la arrastra al territorio de la manada. Se comparten más a menudo las presas grandes,pese a que los miembros de la manada con frecuencia continúan actuando de manera agresiva entre ellos, intentando comer tanto como puedan.





 El corazón de una leona solo representa el 0,57% de su peso corporal y el de un macho el 0,45%. Es un corazón pequeño comparado con el de otros animales, por ejemplo el de su enemigo, la hiena, que representa el 10% de su peso corporal. Es debido a esto que no hay grandes carreras para conseguir la presa, lo hacen desde cerca.

Una leona puede aparearse con más de un macho cuando está en celo;durante el periodo de apareamiento, que puede durar varios días, se han observado leones copulando 157 veces en un periodo de 55 horas. Se reproducen con mucha facilidad en cautividad.

Empiezan a envejecer y debilitarse a más tardar entre los diez y quince años de edad;en cautiverio un león puede llegar a vivir treinta años; pero en su hábitat silvestre solo llega a vivir hasta los doce años los machos y dieciséis las hembras.

Estamos en la casa V, en la casa de Leo. En la casa IV de Cáncer hemos estado en familia, pero ahora nos independizamos y creamos un nuevo ser, necesitamos una nueva imagen a lo que fuimos en el hogar paterno.
Aquí nos creamos a nosotros mismos, asumimos una pose, y a veces, exhibicionista. Tenemos que expresar nuestra personalidad y además que brille mucho, que se note que estamos aquí, que hemos llegado. Esta casa pues, rige la creatividad y los hijos. Aquí nos expresamos con placer, no buscamos una utilidad.

En las relaciones románticas, no hay compromiso. Nos enamoramos porque ese alguien se encuentra enajenado, arrebatado por nuestra presencia, por nuestra mirada. Nos sentimos seguros de nosotros mismos y nos imponemos en nuestro territorio. Reinamos pero sin tiranía, de una manera generosa y nos interesa mucho que nuestros súbditos estén bien y tengan una vida agradable a nuestro lado. Nosotros, defenderemos nuestro territorio por amor. Igual que los leones, no tenemos límites en nuestro territorio ni en nuestra imaginación.
Leo rige al corazón, centro y motor de la vida, es el que hace posible nuestra existencia. Leo no es emocional es pasional ante la belleza y ante el ideal . Ante un enfado puede llegar a rugir, como el León; su rugido se escucha a largas distancias.




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